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Lo ratificaron desde el Ministerio de Desarrollo Social durante las últimas horas de esta semana, en paralelo al estudio de medidas para mitigar el impacto de la inflación y mientras las organizaciones sociales más radicalizadas, agrupadas en el frente Unidad Piquetera, mantenían cortada por segundo día consecutivo la avenida 9 de Julio en reclamo de mayores beneficios.

El acampe, de 48 horas y al que se sumó por ejemplo un dirigente de sólidos vínculos con el kirchnerismo como Juan Grabois, dejó a la Casa Rosada envuelta en un clima de creciente inquietud, azuzado por las intensas internas que el fin de semana volvieron a quedar expuestas con los actos separados de Cristina Kirchner y el Presidente por el aniversario de Malvinas.